viernes, 4 de septiembre de 2015

La teoría de la felicidad y los kilos de más...

       Hace poco escuché que la pareja de recién casados tiende a subir de peso en los primeros meses, debido al exceso de "felicidad" que hay entre ellos. Lo cual me dejó reflexionando, o quizá me dio un poco de concilio pensar que todas estas extra-lonjas son la materialización pura de la felicidá, y si tras ir de talla 13 a 16W pareciera una catástrofe, la teoría que escuché no sería más que una buena noticia.

      Por el momento no cuento con una estadística real, o un estudio que certifique lo ya mencionado. Sin embargo sí creo, y testifico; que los cambios en los estilos de vida se reflejan en nuestras mentes y cuerpos. De hecho, ahora más que nunca comprendo el fuerte lazo que existe entre la mente y el cuerpo. Okay, no descubrí el hilo negro...es algo muy obvio. ¿Realmente le das la importancia que debería tener esta frase tan trillada y cansada de cuerpo sano en mente sana?

      No sé, pero mi cuerpo es una víctima más de una mente en desajustes. Tampoco sé si fue primero el huevo o la gallina, pero sé que algo debe cambiar primero en tu yo interior para poder hacer cambios en tu estilo de vida. Y también creo que absorbemos en exceso las cosas del exterior que no sirven tanto como lo sería la comida chatarra a un cuerpo con hipertensión o diabetes. Autodestrucción, o falta de inteligencia emocional. No me malentiendan, hasta donde sé me amo a mí misma sólo nunca he podido realmente amar las cosas que no me gustan de mí, y esas son dos cosas distintas, porque cualquiera que quiera definir el amor propio pensará que uno debe amarse "globalmente" pero si crees eso, entonces jamás podrás amar realmente a ti mismo.  Dicho esto, acepto que detesto algunas zonas de mi cuerpo que sólo me recuerdan las malas decisiones que he tomado, y esto al mismo tiempo lo poco tolerante que soy conmigo misma.


     Me duele desmentir la teoría de la felicidad y los kilos de más, y reducirlo a meramente pobres y equivocadas decisiones.