Hay dos formas infalibles para subir 25 kilos en 3 años; la primera es comer en un oxxo diariamente, galletas, maruchan, nachos, cheetos con salsa, rufles queso con queso, todo lo de la sección de la comida rápida, papitas, chocolates y de postre el pasillo de pan marinela, bimbo y tia rosa. Y si la primera opción sale muy inconveniente por el poco tiempo de ir a un oxxo o el clima parece un enemigo, siempre está la segunda opción: el matrimonio.
- ¡Sol, preciosa! - tres ex compañeras de la universidad me saludan. Mis amigos me dicen Sol pero me llamo Soledad, y ahí estaba yo. Cuatro años después de que di mi segundo intento de independencia, sentada al fondo en una esquina del salón que parecía de dimensiones no muy grandes, un olor a pinol con cloro y mugre. No sé cuánto tiempo pasó hasta que lo escuché diciendo ese discurso, corriendo, exaltado, nervioso, sé que deseaba más que nunca bajarse del escenario, bueno, era como un escenario. Su respiración era rápida y torpe. Lo demás pareció desaparecer, escuché su voz y sus palabras, y un bonche de recuerdos que se me dejaron venir súbitamente. Los aplausos me hicieron reaccionar, la gente secaba sus mejillas como pudiesen, me había perdido el discurso, emotivo. Las otras personas sentadas en mi mesa aplaudieron y solo mi amiga tenía los ojos nublados y pretendió no estar conmocionada.
Ahí estaba, otra vez sin saber cómo ni cuánto, bailando con ellos, las novias. Intenté no pisar sus vestidos y arruinarlos, pero fue imposible. Todas lucían tan bellas. Me sentía tan miserable, no solo porque habían pasado 4 años y yo parecía seguir en el mismo lugar, sin nada más que un brinco doloroso de 25 kilos, un salto aterrorizante de talla M a XL. Mis tardes tristes de buscar tallas extra y no sentir remordimiento, mis frustraciones, mis miedos, mi errores. Todo se mecía tan ridiculamente con canciones de magneto y Abba. Dancing queen. Quería ir a casa y atascarme un plato de papitas con salsa y limón. Qué más da. Esa fue la tercera, la última me dije. Soledad. Me llamo Soledad y me dicen "Sol."
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